Las Ventajas de Phelps
Michael Fred Phelps nació el 30
de junio de 1985 en Baltimore, Maryland. Hiperactivo desde pequeño, comenzó a
nadar a los siete años por recomendación de sus hermanas, como una forma de
canalizar su energía. También lo hizo para escapar del ambiente tenso en casa,
marcado por constantes discusiones entre sus padres, quienes se divorciaron en
1994.
Más allá de sus impresionantes
condiciones físicas, estas son las razones por las que, en mi opinión, Phelps
es el mejor nadador del mundo, y probablemente lo seguirá siendo por mucho
tiempo.
Con una altura de 1.96 m y una
envergadura de 2.08 m —semejante a un águila con las alas desplegadas— Phelps
tiene una ventaja notable: brazos más largos que el promedio, que le permiten
mayor alcance en cada brazada. Sus manos, grandes y planas, funcionan como
auténticas palas, capturando más agua en cada movimiento. Además, su bajo nivel
de resistencia al avanzar en el agua, sumado a su técnica depurada para nadar a
la profundidad óptima, lo convierten en un rival formidable.
La brazada mágica
Todos los nadadores ejecutan
brazadas similares: introducen el brazo rápidamente y lo utilizan como un remo
para empujar el agua. Sin embargo, aquí es donde muchos cometen un error. Según
la física, mientras menor sea la resistencia en el agua, mayor será la
velocidad alcanzada con menor esfuerzo. Phelps logra esto de forma magistral:
sus brazadas no introducen aire al agua y entran con una suavidad que parece
acariciarla. Esta técnica le permite generar más impulso y potencia. Además, al
jalar el brazo desde el frente hacia atrás, lo hace siguiendo una trayectoria
en forma de “S”, ejecutando una técnica perfecta.
Dobles articulaciones: ¿Qué significa?
La elasticidad es clave en la
natación. Permite que el cuerpo se adapte mejor al medio acuático, asemejándose
al movimiento de los delfines, especialmente en estilos como mariposa, dorso y
estilo libre. La mayoría de los nadadores tienen una movilidad limitada; su
curvatura es escasa y su cuerpo se comporta como una vara rígida que intenta
fluir en el agua. Phelps, en cambio, tiene una flexibilidad superior en un 10%.
Sus ligamentos le permiten doblar las rodillas y la espalda más allá del rango
normal. Su cuerpo puede adoptar ángulos que para la mayoría serían motivo de
una lesión, como una distensión ligamentaria.
Pies tamaño delfín
En la natación, los pies
funcionan como propulsores: son el motor que complementa el movimiento de los
brazos y otorgan impulso, especialmente al salir del banco de salto. Phelps
calza talla 44 (EE.UU.), lo que dificulta encontrar calzado convencional, pero
en el agua representa una ventaja invaluable. Sus pies, semejantes a aletas,
cumplen la función de la cola de un tiburón: proporcionan mayor aceleración sin
generar arrastre.
Con estas extraordinarias
características físicas y técnicas, no es difícil entender por qué la mitad de
la competencia ya está ganada cuando Phelps se lanza al agua.

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