Las Tres Reinas: El ascenso y caída de las SOFOMES mexicanas más poderosas
Durante años, AlphaCredit, Crédito Real y Unifin dominaron el mundo de las SOFOMES en México. Con carteras multimillonarias, acceso privilegiado a los mercados de deuda y un discurso de inclusión financiera, estas tres entidades llegaron a representar la versión mexicana del crédito moderno y dinámico. No era raro escucharlas nombrar como “las 3 reinas” del financiamiento no bancario. Hoy, sin embargo, el panorama es radicalmente distinto: todas han colapsado o están en procesos de reestructura, dejando un rastro de deuda incobrable, inversionistas defraudados y miles de empleados en la incertidumbre.
La arquitectura del engaño
Las SOFOMES fueron diseñadas como vehículos flexibles para atender nichos de mercado ignorados por la banca tradicional, aprovechando que la bancarización en México no ha penetrado por completo a la población. Sin embargo, esa misma flexibilidad —especialmente en las entidades no reguladas (ENR)— se convirtió en un agujero negro para la transparencia financiera.
AlphaCredit maquilló su contabilidad durante años, ocultando pérdidas millonarias mediante esquemas poco claros de consolidación de cartera. Crédito Real, pese a su antigüedad y prestigio, terminó reconociendo que su modelo de negocio ya no era sostenible, mientras que Unifin cayó en una espiral de impago tras años de crecimiento explosivo fondeado con deuda barata.
Demasiado grandes para caer... ¿o demasiado libres para fallar?
Las tres reinas tenían en común un rasgo peligroso: operaban bajo una lógica de auto-regulación. Aunque rendían cuentas al mercado de valores, muchas de sus decisiones más críticas no estaban supervisadas con el mismo rigor que una institución bancaria, todo esto con la lógica de ser una E.N.R. Entidad No Regulada, pero que se sometía "voluntariamente" al escrutinio de los Entes Reguladores. Emitían deuda, reestructuraban portafolios, financiaban productos riesgosos... todo sin los candados prudenciales que exigen la CNBV o Banxico a los bancos comerciales,.
Esto generó una falsa sensación de seguridad. El mercado local e internacional confió en sus estados financieros sin cuestionar demasiado. El resultado fue un apalancamiento excesivo, modelos insostenibles y, finalmente, el colapso.
Lecciones que no se deben ignorar
El caso de las tres reinas debe leerse como una advertencia para los reguladores, México no puede seguir permitiendo que entidades con exposición sistémica operen en una zona gris regulatoria. La confianza en el sistema financiero depende de la certeza, la transparencia y la supervisión. Las SOFOMES no pueden seguir siendo el "patito feo" del sistema financiero formal, mientras mueven miles de millones con una regulación mínima.
El discurso de “incluir al no bancarizado” no puede seguir siendo un escudo para justificar malas prácticas, ni un pretexto para eludir controles. Si algo nos enseñaron AlphaCredit, Crédito Real y Unifin, es que los gigantes también caen, y cuando lo hacen, no caen solos.
Felipe Augusto Focil Ortega
Atinadisima reflexión. Solo enfatizaría que ese perversa perorata de "supervisados por cnbv", para el caso de las Sofomes no reguladas, se refiere unicamente a cuestiones de PLD-FT, mas no a la supervisión prudencial financiera, que es el origen del problema, lo contable y financiero.
ResponderBorrarQuizà también habría que mirar los reportes de los auditores externos y en caso de no haber mencionado nada al respecto, al menos en la opinión pública, cuestionar su trabajo y la utilidad de sus opiniones.
En fin, excelente reflexión Philip